¿Cómo comprar en mercados de segunda mano?

Los mercados de segunda mano, retro o vintage son un espacio para renovar nuestro guardarropa con poco presupuesto. Pero, ¿sabemos cómo sacarles provecho?

No a todas las mujeres les gusta ir de compras a estos mercadillos. Recordemos que se trata de ropa usada (muy o poco usada) y no todas se sienten cómodas con esto. Es normal, no pasa nada. Pero sí es necesario que te lo cuestiones antes de ir a estos lugares.

En algunos países ya es una costumbre de hace años el encontrar mercaditos de segunda mano, en otras ciudades son eventos cada vez más populares, y por esto queremos compartirles algunos consejos para salir airosas al comprar ahí.  

Antes de comenzar, es bueno aclarar la diferencia entre: retro, vintage y antique. Lo retro es algo que es hecho en la actualidad pero que evoca algo antiguo, lo vintage es aquello que tiene más de 20 años y o antique es aquello que tiene más de 100 años.

¿Qué de bueno tiene comprar ropa de segunda mano?

Es una opción de conseguir nuestras tres “b” favoritas: bueno, bonito y barato. Nos podemos sorprender con prendas de muy buena calidad a bajo precio. Y si corremos con suerte, ahora serán parte de nuestro guardarropa.

Nos inspira a crear nuevas combinaciones. Quizás teníamos tiempo con ganas de darle un toque diferente a nuestro look pero no contábamos con el presupuesto para ir de compras. Estos mercaditos tienen prendas con un costo menor que en las grandes tiendas de marcas y es algo de lo que sacamos provecho.

Son un lugar de encuentro entre compradores, vendedores y hasta diseñadores locales. Hacer relaciones públicas con ellos nos permite ver tendencias, ideas y quizás, cerrar posibles negocios de trueques o rebajas adicionales.

Acceder a prendas de marcas. Aunque no lo creamos, es posible encontrar prendas de marcas reconocidas en estos lugares. Así que, si vas con mucha atención y haces recorridos minuciosos, puedes terminar con ropa o accesorios de diseñador.

Ahora, ¡consejos a seguir!

Ve preparada:

Ir con tiempo, algo en mente y ropa cómoda. Se trata de todo un ejercicio, así que debes contar con tiempo suficiente para recorrer y detallar estos mercados. Trata además de ir con una idea en mente de prendas que quieres comprar, necesites o con un estilo en particular.

Es bueno que revises referencias del lugar, veas fotos de lo que ofrecen los expositores y si hay algún mapa del lugar, mejor.

Procura ir cómoda de ropa. Deberás probarte prendas, así que…entre menos cosas cargues encima, mejor.

Presta atención especial a estas prendas y accesorios:

Jeans: si buscas algo de tendencia, seguro encontrarás vaqueros desgastados, desteñidos, de talle alto o de bota ancha en estos lugares. De hecho, puedes encontrar marcas como Levi’s en un mercado vintage o de segunda mano.

Bisutería de fantasía: quizás no encuentres prendas de oro o plata, pero sí mucha bisutería de fantasía retro. Los accesorios vintage también son una fabulosa opción para darle un toque diferente a tu look actual. Encontrarás muchos broches que suman estilo a todo tu outfit.

Bolsos: en esos espacios es común encontrar infinidad de bolsos y monederos vintage con detalles, flecos, apliques o brocados. Recuerda todo lo que puede cambiar tu outfit gracias a los accesorios. Así que, si encuentras algo que vaya con tu estilo, ¡aprovecha!

Abrigos: si corres con suerte y te detienes a revisar con detalle, puede que encuentres abrigos de cashmere, lana o lindos cardigans. Una opción es también revisar las prendas de hombres. Puedes encontrar abrigos en este tipo de tela que aunque queden un poco grande, sirven para su propósito.

Vale destacar que en los mercados vintage se pueden conseguir prendas con telas súper lindas. Telas con apliques cocidos a mano, de mucho detalle o llamativas.

Revisa bien las prendas antes de comprarlas:

Tienen que estar limpias y sin manchas: que sea de segunda mano no significa que sea ropa desechable o en mal estado. Si alguna prenda tiene una mancha, ¡déjala! Créenos que alguien habrá intentado quitársela antes y si no lo logró fue por algo (no saldrá nunca).

En las blusas y franelas revisa: cuellos, puños y bajo los brazos. Aquí no puede haber manchas ni desgastes.

En las prendas de cuero y gamuza, evita llevar aquellas muy desgastadas o manchadas. En este tipo de telas es más difícil eliminarlas.

Está atenta a las tallas: no siempre podemos confiar en las tallas porque a veces depende del país en la que fue hecha, de la época y hasta de la marca. Si hay probadores, es necesario que te pruebes todo. En caso de que no haya probadores, pruébalo por encima de tu ropa.

En caso de duda, siempre lleva una o media talla más grande. Siempre es más fácil ajustar una prenda que sumar tela. Si te queda pequeña, no hay mucho qué hacer.

Revisa las costuras: tanto externas como la de las prendas que tengan forros. Una costura que esté por ceder puede terminar de romper la prenda sin arreglo alguno. Los cierres y botones son reemplazables, por eso no te preocupes tanto, pero las costuras son importantes.

Lee las etiquetas: aquí está toda la información que le da valor o no a la prenda. Nos dice de qué fecha es, dónde fue hecha, con qué materiales, la marca y los cuidados que necesita.

Consejos adicionales

  1. Lava todo antes de usar: no sabemos qué tan bien o mal fueron lavadas las prendas. Además, si han estado en cajas o depósitos es probable que tengan ácaros.
  2. Comprar zapatos en estos mercados no son siempre la mejor opción: es un tema más de delicado. Elige aquellos que veas prácticamente nuevos. Revisa la suela (para ver qué tanto uso tiene) y en caso de comprar algo, lava los zapatos y cambia las plantillas.
  3. Acércate a las prendas de caballero: puedes llevarte sorpresas con prendas neutras o unisex en tallas que seguro te lucen.
  4. Invierte en accesorios: es el mejor luchar para hacerlo. Encontrarás variedad, cosas únicas y diferentes. Además, a buen precio.